Con la llegada del otoño regresan las lluvias, aumenta la humedad y comienzan a bajar las temperaturas. Son condiciones que pueden poner a prueba especialmente a aquellas puertas automáticas que se encuentran expuestas al exterior.
Una puerta que durante meses ha funcionado aparentemente sin problemas puede comenzar a presentar fallos cuando llega el mal tiempo. Por eso, octubre es un buen momento para revisar el estado de puertas, automatismos y elementos de seguridad.
En Gómez Hidalgo recomendamos apostar por el mantenimiento preventivo para detectar pequeñas incidencias antes de que terminen convirtiéndose en averías.
¿Cómo afectan la lluvia y la humedad a una puerta automática?
Las puertas exteriores están diseñadas para soportar las condiciones ambientales habituales, pero el paso del tiempo, el desgaste o un mantenimiento insuficiente pueden provocar que determinados componentes sean más vulnerables.
La humedad puede favorecer el deterioro de algunos elementos, mientras que la acumulación de agua y suciedad puede afectar al correcto desplazamiento de la puerta.
También conviene prestar especial atención a los componentes eléctricos y electrónicos del automatismo.
Atención a las guías y zonas de desplazamiento
Hojas, barro, pequeñas ramas y otros residuos propios del otoño pueden acumularse en guías y carriles.
Cuando una puerta encuentra resistencia durante su recorrido, el automatismo puede necesitar realizar un esfuerzo superior al habitual. Si esta situación se mantiene, puede aumentar el desgaste del conjunto.
Mantener estas zonas limpias es una medida sencilla que ayuda a prevenir problemas.
Fotocélulas y sistemas de seguridad
Las fotocélulas son fundamentales para detectar obstáculos y contribuir al funcionamiento seguro de una puerta automática.
La lluvia, la suciedad o una desalineación pueden interferir en su funcionamiento. Si una puerta comienza a detenerse, retroceder o negarse a cerrar, puede existir un problema relacionado con estos dispositivos.
Los sistemas de seguridad deben ser comprobados periódicamente por profesionales.
No ignores los primeros síntomas
Los problemas importantes rara vez aparecen de un día para otro. Una puerta suele ofrecer señales de que algo no funciona correctamente.
Ruidos diferentes a los habituales, movimientos bruscos, aperturas más lentas, pequeños bloqueos o dificultades al cerrar son motivos suficientes para solicitar una revisión.
Esperar hasta que la puerta deje completamente de funcionar puede terminar convirtiendo una pequeña intervención en una reparación más compleja.
Prevenir antes de que llegue el mal tiempo
Una revisión profesional permite comprobar el estado de los elementos mecánicos, eléctricos y de seguridad y realizar los ajustes necesarios.
En Gómez Hidalgo contamos con profesionales especializados en mantenimiento y reparación de puertas automáticas para viviendas, comunidades, comercios e instalaciones industriales.
Este otoño, no esperes a que la lluvia descubra una avería. Una revisión a tiempo puede ayudarte a disfrutar de accesos seguros y fiables durante toda la temporada.
Contacta con Puertas Hidalgo, solicita asesoramiento sin compromiso, 925 760 519.
